POEMA PARA UN MÚSICO
Caminas entre notas
Escupiendo melodías.
Y duermes con la voz rota
tras derramar alegría.
Hombre que a tantos salvaste.
de caer en el abismo,
a pobres, a ricos.
Incluso a tí mismo.
Haces del ruido un sonido.
Del sonido, un silencio
Y del silencio, un paraíso.
Espantas con tus melodías
los demonios de la
gente
volviéndoles sonrientes.
Y te pasas la vida
afinando las cuerdas de la alegría,
el llanto
o la melancolía,
para recibir a cambio
el cálido aplauso
y la eterna sonrisa
de todo lo que te inspira.